recuerdos que me gusta tener presentes

Saben los que se pasean por aquí que me gusta caminar por antiguas sendas, habituales caminos en otros tiempos. No rehuyo del presente abrigándome con el pasado, simplemente me apetece recordar. Es así como cuando visito Anrojo para arreglarme un poco los pelos subo con parsimonia Joan Blanques rememorando mis rápidas carreras justo en la dirección contraria para coger un metro que me llevara a Sants…

Saboreando cada paso, compruebo que el ‘paqui’ en el que hacía mis compras, pocas, de última hora, continúa ahí, con sus precios de supermercado de playa, observo como la obra que vi crecer desde los cimientos ha coronado ya y parece que comienzan a habitarla… giro en Tres Senyores, busco un balcón por el que entraba el sol que me despertaba a diario, una puerta que siempre me pareció majestuosa comparada con algunas del barrio, bajitas, estrechas, oscuras… en fin, recuerdos que me gusta tener presentes.

"tu estilo me recuerda a eduardo mendoza"

Lo recibí hace unos días:

«He estado disfrutando con tus relatos cortos de sucesos curiosos. Un breve delicia…
¿Te gusta Eduardo Mendoza? Tu estilo me recuerda un poco a él.»

Tardé poco en responder:

Agradezco tus letras y me complace aún más que hayas disfrutado con las mías. ¿Eduardo Mendoza? Nadie me lo había dicho antes, así que tendré que echarle un ojo, no he leído nada suyo. Te confesaré que no soy un gran lector, aunque poco a poco voy abriendo más libros. No es que me guste más escribir que leer, sino que empecé antes haciendo lo primero y es a ese vicio al que le dedico más tiempo.

se quejan los que más tienen

Se quejan los que más tienen. Acostumbrados como están a la opulencia de otros tiempos no son capaces de asumir una nueva realidad, diferente a aquella en la que su mísero esfuerzo les otorgaba una copiosa recompensa. Quieren mantener todos y cada uno de sus privilegios sin preocuparse por mantener el barco a flote.

Malditos ignorantes, ¿no sois conscientes de la mierda con la que deben sobrevivir muchos ahí fuera?, espero ansioso el día en que la brecha del casco se haga todavía más grande y vuestros culos comiencen a mojarse. Buscaréis entonces un salvavidas, pero no lo habrá, vuestro egoísmo os costará el odio del resto de la tripulación y el nivel del agua subirá centímetro a centímetro ahogando una vida que tal vez nunca merecisteis disfrutar.

con cariño

Ninguno de los dos esperaba encontrarse ahí, aunque bien es cierto que compartiendo barrio tampoco era tan difícil que sus caminos se cruzaran.

Estuvieron un rato hablando, colocados estratégicamente en una calle secundaria para no entorpecer el paso de los transeúntes que sitiaban la mínima acera de la vía principal. Se miraron con cariño, como siempre lo hacían desde que se conocieran un par de años antes, hablaron con cariño y se despidieron con cariño porque, aunque el de aquella noche fuera ‘el último beso’, el cariño siempre ha estado ahí.