años detrás del espejo

La falsedad de tener un amigo que siempre quiera estar a tu lado y al que siempre has querido dar la espalda. Son esas extrañas contradicciones que tiene nuestra mente.

Llevas años detrás del espejo. Con el tiempo uno acaba acostumbrándose a aquel lugar. Una mañana, acompañado de una tenue oscuridad, te acercas a él, te mira, sabes que lo hace, pero no te importa porque todavía no es dueño de tu imagen. Es entonces cuando vuelves el cuerpo, lo rodeas y…

Un día más has convertido a tu imaginación en tu mejor espejo. Sabes que ella no te fallará: te perfila los detalles, te aclara las pupilas, te cubre algo más tu alopecia y te sonríe. Eres el rey. El rey de una corte imaginaria.

Sin confianza, tus imágenes son lo más reales para ti y lo más estúpidas para los demás. Piénsalo.

el silencio, el pesado lastre de los secretos

Recuerdo aquellos momentos en los que el silencio se convierte en el pesado rastre de los secretos. Cuando, aunque no quieras decir una sola palabra, tu extraña posición, sumergido en ese silencio, te convierte en altavoz de todos tus sentimientos.

cuando nos falta confianza

Esta noche la he vuelto a mirar fijamente a los ojos. Como si intentara decirle a su estúpida cara que no me daba miedo. Cuando nos falta confianza cualquier palabra se convierte en un arma de destrucción masiva, o quizás en una de esas minas antitanque que ignoran tu presencia pero a las que tantas veces has soñado con no volverte a cruzar.

Ellos tienen las palabras, tú tienes el poder de destruirlas, o tal vez sea mejor que comiences por transformarlas.