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carta abierta a un tipo sin sangre

No. No es que me ponga nervioso, es que soy así. No soporto las primeras velocidades cuando se necesita una actuación rápida y eficiente. Además, cuando la lentitud se alía con la torpeza acostumbra a crear un cóctel mortal para el resto del equipo. Lo dicho, no me pidas que me tranquilice porque ya me controlo suficiente, hace ya un buen rato que tendría que haber terminado a hostias con tu estúpida pasividad.

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