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anclado en el pasado

Viernes tarde. En la cuarta planta de un edificio que pasa inadvertido en medio de una ciudad que no deja de crecer, únicamente él. Alarga la jornada laboral hasta el extremo. No quiere volver a casa. Vive solo, inmerso en una soledad que el mismo ha creado. En un sencillo apartamento del barrio más obrero de la urbe intentar olvidar que ella ya no está ahí. Se alimenta de su recuerdo, es lo único que le queda de aquella relación condenada al fracaso porque ambos dejaron pasar el tiempo sin que ocurriera nada.

Hace tiempo que se autoconvenció, equivocadamente, de que no le quedaba otra. Que debía vivir así, anclado en el pasado. Recordando y sufriendo cada vez que sintiera su ausencia. Cuando se marchó sabía que no volvería jamás, así que desde entonces siempre ha necesitado ese recuerdo, siempre ha necesitado ese dolor para tenerla cerca.

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Comentario

  1. Crítica estética: me gustaba más la plantilla anterior. Ésta me recuerda a los inicios bloggeros.

    Sugerencia literaria: escribe con más asiduidad.

    • El ‘ésta’ de Fiona se refiere a la anterior a la actual, a la que vino después de la habitual. Unos cambios estéticos fruto de una locura por cambiarle la cara a mi casa. Es cierto, la anterior (la que no duró más allá de un par de días) recordaba a mis inicios. Ésta, la de ahora, es la definitiva (hasta que vuelva la locura).