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aunque calculara cada una de mis palabras

En aquel entonces calló porque no supo como continuar ese íntimo intercambio de misivas. Ahora no duda en hablar, más aún cuando se le pregunta por su elocuencia, ambos saben que nunca se ha marchado. De repente siente que las palabras no sirven y las busca detrás de una puerta que nunca antes había visto. Sorprendida le hace pasar al salón, él acepta la invitación de compartir sofá, pero no la de tomar algo juntos, demasiado tarde, demasiado alcohol. Ha decidido ofrecerle toda la sinceridad que lleva consigo y que hasta entonces nadie ha alcanzado a tocar. Le habla de lo que siente, de sus miedos, de sus lágrimas, de sus sonrisas, de aquellos labios que no puede dejar de besar, le habla de su vida ahora. Llora. Sus ojos siempre reparten lágrimas cuando abre el corazón, bueno, en realidad, lo ha abierto tan pocas veces que no recuerda qué ocurrió la última vez. Se enjuga las lágrimas con un pañuelo que ella le acerca y se funden en un fuerte abrazo.

[…]

“Al que tanto han dañado…” Lo repitió una y otra vez buscando las palabras más acertadas para explicarle que nadie, más allá de él mismo, había herido nunca su corazón. Había estado tanto tiempo sin creer en si mismo que ahora todo le sobrepasaba. Ahora que disfrutaba mirándose al espejo, aunque todavía lo hiciese tímidamente, ahora que podía mirar a los ojos al resto de la gente sin bajar la mirada, ahora que había dejado de utilizar el “no” para convertirlo en un “por supuesto”, ahora que comenzaba a vivir… Hasta entonces su vida era una mísera retahíla de falsos y fugaces buenos momentos. Si no quería compartir su existencia consigo mismo, como iba a compartirla con alguien, pensó. Sin embargo, ahora sí se sentía con fuerzas de salir del túnel en el que él mismo se metió aquella efímera noche de hace más de diez años. Negar entonces todo cambió sería como negar su propia vida.

Puede que aunque calculara cada una de mis palabras terminara jugando con ella, no sería la primera. Necesitaba responder a sus buenas letras con lo mejor de las mías. Sin embargo no lo entendió así y nunca comprendió que no quisiera fundir mi cuerpo con el suyo como ella siempre había deseado.

Off topic: He vuelto para quedarme. Y lo haré como en los viejos tiempos. Escribiendo un poco más oscuro, pero mucho más íntimo. Gracias por seguir ahí.

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