en releyendo...

niebla matinal

oscurecen las palabras (21/11/2006)

Oscurecía cada vez más sobre aquella fría mañana de invierno. Los árboles intentaban esconder su desnudez detrás de los perennes bancos de niebla. Todo parecía detenerse. Por un momento, todo parecía detenerse.

Las palabras también oscurecen. Lo hacen víctimas del miedo. Pánico a tomar las decisiones que debiste tomar hace tanto tiempo. Anclando en el mismo puerto observas cómo el tiempo pasa. Como si fuera él quien tuviera que sacarte de este pozo, como si el reloj se detuviera por un instante, te echara una mano y todo volviera a la normalidad. ¡Despierta! Aunque puede que sea demasiado tarde.

Al final no lo fue. Dos años y medio más tarde… aquí estoy, alejado del pozo e inmerso en una normalidad vital que tanto anhelé posser.

Hace una semana, mientras importaba a ‘Se busca título con experiencia’ el casi centenar de entradas de mi antigua casa me gustó releer ésta. No recuerdo el instante en concreto, demasiado tiempo desde aquellas letras, pero sí puedo rememorar el momento vital de entonces. La niebla matinal aparecía a diario tras aquel inmenso ventanal que alimentaba de luz natural a aquel piso de estudiantes… Acabo de ponerme a pensar en las mil y una historias que se escribieron ahí, desde los inicios de un tímido universitario hasta el final repentino, pero esperado, pasando por la decrepitud del licenciado sin rumbo.

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