en descategorizado

shackleton

Cuando Ernest Shackleton ordenó a sus hombres que se quedaran sólo con lo imprescindible, observó a Jame Dell con la firme intención de lanzar su banjo por la borda… Poco después, la música vencía a la angustia, al silencio y al frío manteniendo la moral de 28 héroes perdidos en la Antártida.

La mención de Shackleton es, personalmente, el punto álgido de la conferencia de Eduardo Jaurégui. Lo escucho justo en el lugar en el que hace algo más de un año cientos de personas pudieron contemplar las fotografías y fimaciones originales de aquella hazaña. Museo Marítim de Barcelona.

De vuelta a casa, montado en el Metro, pienso en Shackleton, en su historia y en su ejemplo de liderazgo. ¡Cuánto bien haría un tipo así en muchas empresas!

¿Quieres escribir un comentario?

Comentario