web analytics

Óliver Miranda

Periodista & Community Manager

Menu

un piso con dos inquilinos


Sin ascensor en la finca al policía le tocó subir por las escaleras. Arriba uno de los dos inquilinos del piso le esperaba para ponerle en antecedentes. Al poco de llegar comenzaron a revisar los detalles que tenían que explicar lo sucedido.

En primer lugar vieron las toallas ‘tiradas’ en la estantería superior del armario, junto al pijama, que también parecía haber llegado allí con cierta desgana. Era imposible que aquel joven maniático lo hubiera dejado todo así, además, tal y como declaró, la mañana anterior recordaba haberlos visto en “su sitio”: las toallas en la puerta izquierda del armario y el pijama en la repisa situada sobre el plegatín. Seguidamente encontraron ropa femenina encima del escritorio. “En esa mesa las pocas veces que había ropa de mujer no estaba doblada y lista para ser utilizada, sino más bien esparcida sin mucho orden”, explicó el joven. Todo parecía claro, pero el policía quería llegar aún más lejos, aportar hasta la mínima pista. Entonces miró a través del balcón y observó los porticones a medio cerrar. A sabiendas de la orientación de la finca, a primera hora de la mañana aquella habitación debía lucir como un plató de televisión, pensó el agente. Entonces miró al inquilino quien le advirtió que la noche anterior había utilizado esa luz como despertador, colocando el tendedor justo en la salida del balcón para evitar que el viento cerrara los porticones. Así pues, ¿dónde estaba ahora el tendedor? No tardaron en encontrarlo. Apartado con brusquedad hacia un lateral, desde donde no molestaba para poder oscurecer la habitación.

No había discusión posible. La noche anterior alguien había utilizado esa habitación, alguien había dormido en esa cama, en esas mismas sábanas, y quién sabe si tenía la misma intención de hacer lo mismo una noche más, desconociendo que su legítimo usuario llegaría una tarde domingo en la que no se le esperaba. ¿Quién? En un piso con dos inquilinos, si uno no tiene la respuesta, en sencillo saber quién sí la tiene.

(Historia basada en un hecho real, donde el policía es el único personaje inventado)

5 thoughts on “un piso con dos inquilinos”

  1. Rosalita dice:

    Molt bona la historieta! A mi m’okupen l’habitació sense permís i surten inquilí i okupa volant per la finestra, o rodant per les escales! Com han acabat els protagonistes de la historieta??

  2. carme dice:

    la rínxols d’or!

    1. Óliver dice:

      @Rosalita
      Aquests van tindre més sort. L’inquilí m’ha explicat que van sortir per la porta, caminant pel seu propi peu. En qualsevol cas, una nit d’aquests et passo l’informe complet.

      @carme
      Però aquesta vegada la rínxols no anava sola y solament hi havia un ós!

  3. Luis dice:

    Menuda vergüenza… que te ocupen el cuarto con toda la jeta y no te avisen es una guarrada. Pero cierto es que no tiene precio llegar un día antes a casa y pillar el asunto ‘in fraganti’.

    1. Óliver dice:

      😀
      Y cuando un día de estos (no muy lejos al de hoy) comamos, cenemos o nos tomemos una cerveza juntos te explicaré algo que tampoco tiene precio, el final de la historia.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *