en descategorizado

no soy la madre de nadie

Decidido. No voy a hacerlo. No voy a enseñarle a tirar la basura, a comer con la boca cerrada, a apagar las luces, a fregar bien los platos, a tirar de la cadena, a hacer la compra, a recoger su mierda, a cumplir con sus obligaciones como… No.

¡Cuánto me alegra haber aprendido tanto de dos maniáticas mujeres que conozco desde pequeño! A una ya se lo agradecí la primera vez que vi como iba a funcionar el ‘equipo de segunda’ en el que me había metido; ¿a la otra? Siempre lo he hecho, pero nunca lo he escrito.

Lo dicho. No. No porque no soy la madre de nadie y porque hay edades en las que el ser humano ya debería tener asimilados algunos hábitos.

¿Quieres escribir un comentario?

Comentario

  1. mmm… et convido a una cervessa… millor dit, t’envio un mail (treballes massa i això de quedar ho tenim difícil) i t’explico que ja va bé així, al menys ara per ara.
    Petonts!

  2. ¡Última hora!
    Me estoy mordiendo la lengua. Lo puedo soportar todo, todo menos que esto parezca una granja. ¡Madre mía! He visto animales más silenciosos cuando les llega la hora de la comida.