golpe de suerte

Hasta hace unos días pensé que el aplazamiento de aquella cita no era más que eso, un simple aplazamiento, un encuentro que tendría lugar tiempo más tarde. Sin embargo, ahora reconozco que fue un golpe de suerte. Hay ciertos placeres que no quiero conseguir a cualquier precio, más aún cuando el hecho de disfrutar de unos breves instantes me iba a privar de una eternidad pudiendo contar con ella (“toda una eternidad… aunque estemos muertos”).

Es cierto, hace tiempo cometí el error del que ahora huyo, y lo hice una y otra vez. Pero hace tiempo buscaba el cariño ajeno porque no encontraba el propio, hace tiempo tenía una vida que… ¡Qué narices! Hace tiempo no tenía vida. Ahora es diferente, ahora que comienzo a mirarme en el espejo las cosas están cambiando.

3 comentarios sobre “golpe de suerte”

  1. lo bueno siempre se hace esperar, así tiene una componente de deseo y excitación que hacen que lo bueno sea increíble e inolvidable o bien un triste “no era para tanto”.

    Ya hacen espejos tan largos??

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