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Óliver Miranda

Periodista & Community Manager

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john smith's (extra smooth)


Arranco una hoja de mi nueva Moleskine. Escribo a mano, como antaño. Lo hago con una letra que mañana será ilegible pero que ahora mismo refleja lo que está pasando por mi cabeza.

Estoy feliz. Feliz de que todo termine en una bofetada y no en un hostión de campeonato. En parte he podido decidir que haya sido así; el tiempo todavía no mandaba mucho en toda esta historia, así que he manejado mis sentimientos con ‘cierta’ autonomía.

Callejeando de camino al irlandés desde donde junto estas palabras, he recordado un breve pasaje de una literatura que tengo colocada entre mis placeres diarios:
“(…) I a temps de no fer-se mal. Es relaxa, i saboreja el millor nespresso de la setmana.”
En este caso no opino igual sobre lo que omiten los puntos suspensivos, pero sí compartimos pareceres sobre esa alianza temporal.

Vuelvo a mis letras y retomo el consejo de no pensar en lo que no he hecho. Añado: “Tampoco te rompas la cabeza rumiando qué podría haber sido de todo esto”. Fue lo que fue, lo que ha sido… Momentos que quizá recuerde siempre. Momentos que han terminado tal y como llegaron, sencillamente.

Disfruto con el amanzanado sabor de mi cerveza mientras continúo mi vida. Mi vida. Una vida en la que me queda tanto por hacer y en la que descubro, mejor dicho, termino de comprender, que el secreto de una mínima felicidad es disfrutar y aprender de ella, de la vida y de la gente que te encuentras a diario. ¡Nos vemos en los bares!

Off topic: Cuenta atrás para Torino. Sé que algunos esperáis otra ‘aventura aeroportuaria’, no prometo nada, pero espero que no sea tan cara como aquella.

5 thoughts on “john smith's (extra smooth)”

  1. Rosalita dice:

    He hagut d’anar a buscar els punts suspensius per ser-hi fidel… (S’acaba d’adonar que aquesta és la font del seu bon humor avui: s’ha tret el pes d’intentar començar una relació que només li hauria complicat l’existència) … i sí, segueixo estant d’acord amb la prota, més val deixar el què no pot ser al lloc que li correspon!

    Per la resta… subscric el que dius, el secret de l’equilibri és gaudir la vida, i trobar-se bé amb el què et dóna.

    Ale, petonets, i ens veiem als bars… o fora d’ells 🙂

    PD. Gràcies per les floretes Óli, la pròxima birra la pago jo

  2. Óliver dice:

    El prota d’aquesta història no pot firmar el ‘complicat’.
    En qualsevol cas, seguirem buscant l’equilibri.

    Ens veiem… i a veure si és aviat!

    Petonets!

  3. Santi dice:

    Como me gusta leer los destilados literarios del maestro Óliver… entre otras cosas, porque a través de sus grafemas, se dejan entrever las mejores estampas de su persona, sobre todo las que no describe con sus letras.

    la primera: es un para nada sofisticado, aunque se empeñe en hacerlo creer, pues las cosas realmente importantes las hace a mano y las otras, aunque nos despiste, también. Dice que de sus letras manuales se podría entrever algún atisbo de “ilegibilidad” personal, pero es que una persona, que se intuye tan transparente, no puede pretender no transmitir ni contagiar su esencia, no solo en cada letra sino en cada persona que se encuentra. Afortunados/as los que le encuentren, pues hallarán humana artesanía y bella sinceridad.

    la segunda: el tiempo mandaba y bien, pues gracias al uso que este prestidigitador de las emociones hace con el tiempo, consigue que quien se sienta cerca de su asiento, perciba el tiempo como no como un riesgo de “hostión” sino como un regalo del que no puede haber más que gratitud. Afortunada/o quien decida pasar un minuto con él.

    tercero: es verdad, “tampoco te rompas la cabeza rumiando qué podría haber sido…” No sé a quién va dirigido ni de dónde lo sacaste, pero, entre otras cosas, hagas lo que hagas, seguramente habría salido más que bien. Hay personas que tenéis la capacidad de transformar lo que tocáis en cosas buenas. A parte de guardar buenos recuerdos, también se pueden albergar buenos y alternativos futuros, que no porque no fuesen, no se les ha de tildar como inmejores pronosticados. De una sola persona no depende el acuerdo en una amistad, pero hay algunas que sólo saben aportar garantía de futuro, sigan adelante o no… como tú.

    “¡Nos vemos en los bares!” como dice él; pero es mentira. En realidad, el lugar donde él se encuentra con todas las personas que se encuentra, es en el corazón de cada una de ellas… pero el capullo no lo dice. Iluso/ilusa aquél que se crea que se encontrará en un bar con él… o fuera de él… porque en realidad su habilidad ya le ha hecho colarse, sin que nosotros lo sepamos en el bolsillo de nuestro querer… afortunadamente.

    Bona revetlla!

  4. Judith dice:

    Tu també ets del club de les Moleskine??? jo mai em separo de la meva!

    Sobre els punts suspensius i els que no ho són… que més dóna el que podria haver estat? com a eterna optimista, el que toca ara és mirar el que és i el que serà. O millor dit, el que tu vols que sigui.

    (Per cert… sóc de les que esperen les teves aventures aeroportuàries “en candeletes”…)

  5. Óliver dice:

    @Santi
    Me guardo el comentario para convertirlo en el prólogo de mi libro, recuerdas cuál? Aquel que pensaba presentar en el baño de casa aunque tú decías que ese era sólo lugar para albergar las invitaciones… Cuando hagas sombra a ese argentino que descansa a tu lado en todas las librerías de este país (esto es, no muy tarde) ya no tendrás tiempo para pintar sobre el inicio de mi hipotética obra 😀
    Santi, sabes una cosa? Que sea como soy no sólo depende de mí, sino de la gente que encuentro por el camino. Por ejemplo, si en algún momento tuve alguna duda sobre el poder de la generosidad ésta se esfumó en el mismo momento en que RE-SER empequeñecía la planta -1 de la librería Excellence.
    Ah! He encontrado una terraza maravillosa en el corazón de Barcelona para, por fin, acariciar tus palabras.

    @Judith
    El dijous al FNAC em vaig enamorar d’unes mini llibretes. Maravelloses. Des de llavors, allà estan, amb el boli d’un Hotel on el porno és en obert però de pagament, la càmara de fotos, el raspall de dents… crec que m’hauré de comprar una bolsa una mica més gran.
    Potser a l’aeroport no tindrem moltes sorpreses, però a l’Hotel… Viatjaré amb una nova compaña: “la plancha de viaje”. El repte és convertir un Óliver vs. Plancha; en un Óliver&Plancha.

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