en descategorizado

teóricos no practicantes

“Dos cascos, cuatro palillos japoneses, dos copas de vino tinto, un cortado con hielo, un manchado café con leche, un largo paseo de tres kilómetros, seis cervezas,…”, escribió un amante de los números. Un tipo que vivía dentro de ellos, una mente cuadriculada con guías por todas partes para no salirse de los límites. Creía que las cifras escondían las respuestas, no sólo a sus propias dudas, sino a las del resto de la Humanidad.

Su amigo, otro teórico no practicante, no necesitaba ir más allá de un instante de aquella tarde para recordarla con una sonrisa. Todavía afectado por una ingesta de alcohol poco habitual en él, cogió una tímida pluma de su escritorio y empezó a garabatear en singular: “Una mirada, un silencio, una mueca, un beso…”

A primera vista, ambos parecerían tener una misma y redundante cabecita hecha con escuadra y cartabón, pero el segundo comenzaba a descubrir que los números son importantes cuando la práctica deja de importar. Sin embargo, la práctica nunca deja de importar. Así pues, sin cifras con las que argumentar, cerró los ojos y musitó para sus adentros una palabra que ni el mismo llegó a escuchar.

¿Quieres escribir un comentario?

Comentario

  1. Esa hora (Dani Flaco)

    Suelo acostarme a esa hora
    en que luna y sol disputan,
    entre la noche y la aurora,
    y aún trabaja alguna puta.

    Y el carmín desaparece
    por los besos despedidos
    de quien no les pertenece
    y se olvida del olvido.

    Y abren las panaderías
    y cierran las discotecas,
    y se atasca la Gran Vía
    y los sueños se hipotecan.

    Y los jefes son los jefes
    que no pueden ser en casa,
    la pasión se desvanece,
    la razón resulta escasa.

    Y se cruzan dos vecinos
    que, confusos, se saludan,
    uno huele a charla y vino,
    otro, a sábanas que dudan.

    Si plantar cara a la vida,
    o volver a arrodillarse,
    ser una bala perdida,
    o una que va a alguna parte.

    A esa hora en que en la SEAT
    se marcha el turno de noche,
    las feas no son tan feas
    cuando suben a tu coche.

    Y en el bar el camarero
    enciende la cafetera
    y se para un camionero
    en la puerta del Riviera.

    Y se cruzan dos vecinos
    que, confusos, se saludan,
    uno huele a charla y vino,
    otro, a sábanas que dudan.

    Si plantar cara a la vida,
    o volver a arrodillarse,
    ser una bala perdida
    o una que va a alguna parte.

    O una que va a alguna parte.
    A esa hora en que mi olvido
    no hace más que recordarte

    [ un regalito, no creo que te guste aunque tendrás que agantarlo 😉 ]

  2. Pues a mi me ha gustado!

    EL post tb ehhh!

    Los teóricos no practicantes, son no practicantes por elección o por imposición?????

    Siempre hay un día q se convierten en practicantes y tb es por propia elección o por imposición, y según el resultado del experimento pueden convertirse en practicantes convencidos o teóricos talibanes!!!

  3. @italiana
    Parece una buena letra 🙂 Quiero esa canción en mi iPod

    @Kermit
    Siempre buscando el negro o el blanco. Quedémonos en una amplia e infinita escala de grises 🙂