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falta de sueño

Las cinco de la mañana. Tengo que hacer algo con mi reloj biológico si no quiero morir de una depresiva falta de sueño. Termino un artículo que no sé muy bien cómo he finiquitado. No tengo casta de mercenario del lenguaje, lo mío es jugar con él, cuando no me divierto sólo soy un apático plumilla. En dos horas, rumbo a la urbe. Seminario técnico hasta las cuatro de la tarde.

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Comentario

  1. Dicen que todo se pega: duermo poco (pero duermo), me levanto temprano y atiendo mis obligaciones, mi madre me prepara la cena dos días a la semana… no puedo seguir así… NO es mi estilo de vida.