bilbao – falstaff, binomio perfecto
Las quejas vecinales me envían a la calle una hora antes de lo previsto. Definitivamente soy un ’silence maker’. Venus 3. Frío. Sin embargo, decido dejar el abrigo debajo de la barra, atarme la bufanda y enfundarme el ligero jersey de pico.
Unos habituales del Bilbao se toman el tercer chupito de la noche. Llevo menos de tres minutos inmerso en una tradicional cocina de éxito que no acepta tarjetas de crédito y donde es difícil cenar sin reserva. En un edificio que ha perdido exteriormente los signos de los primeros bombardeos en la Ciudad Condal, este restaurante, con más de medio siglo de vida, se mantiene impertérrito al paso del tiempo, como la antigua máquina registradora que preside la barra, mientras las nuevas tecnologías permanecen marginadas en una esquina.










entre llibertat i perill
Hola, Oli:
soy marta (tralee ‘01). solo quería decirte que me paso de vez en cuando por aquí y que me gusta mucho este rinconcito que te has creado.
Saludos desde La France:
marta
ei Marta!
Todo un placer que te pases de vez en cuando por aquí.
Oh La France! Te puedes creer que nunca he cruzado la frontera pirenaica. Espero que todo te vaya bien y a ver si nos volvemos a ver pronto.
És veritat, ara em passaré quatre hores a la setmana entre el perill i la llibertat de la nit de Gràcia :p