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conversaciones de amor

Vuelvo a casa pasadas las cuatro de la mañana. Ni alcohol, ni tabaco contaminando mi ropa. Entonces… ¿qué narices hago tan tarde abriendo el catre? Conversaciones de amor y relaciones personales.

Seguía sin recordar su nombre cuando llamó a la puerta con un Rioja del 99 que necesitaba descorchar. No estaba planeado (como la mayoría de mi día a día actual) pero terminé cenando con ellas. Más tarde sesión de ‘sofing’ hasta última hora de la madrugada.

No quiero darte la razón. Recordar el color de los ojos de una mujer (y no poder describir el tono de los cientos de pares que también te rodean) no te asegura que estés enamorada de ella. Habré enloquecido con decenas de miradas pero no significa que quisiera residir en ellas.

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