una bandeja de canapés fríos

Hay comida para 150 y no llegamos a 80. En cierta manera lo entiendo. A nadie le gusta quedarse corto y además es mejor esto que… Recuerdo aquella rueda de prensa en el Port de Barcelona. A la dos del mediodía, justo cuando el hambre está muy cerca de tu portal y no tardará en llamar, nos ofrecieron una bandeja de canapés fríos que casi nadie osó tocar. Nos tocó salir de aquel inhóspito lugar con el estómago vacío y sabiendo que una simple tortilla de patatas y algo de embutidos hubiera sido todo un éxito.

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