en mis inicios...

oscurecen las palabras

Oscurecía cada vez más sobre aquella fría mañana de invierno. Los árboles intentaban esconder su desnudez detrás de los perennes bancos de niebla. Todo parecía detenerse. Por un momento, todo parecía detenerse.

Las palabras también oscurecen. Lo hacen víctimas del miedo. Pánico a tomar las decisiones que debiste tomar hace tanto tiempo. Anclando en el mismo puerto observas cómo el tiempo pasa. Como si fuera él quien tuviera que sacarte de este pozo, como si el reloj se detuviera por un instante, te echara una mano y todo volviera a la normalidad. ¡Despierta! Aunque puede que sea demasiado tarde.