en mis inicios...

perdón

No sé muy bien por qué. Pero he pensado que sería un buen momento para disculparme. Quizá porque a veces sigo repitiendo los mismos errores y no sé muy bien cuándo voy a dejar de hacerlo.

Sí. Fui cruel. Desequilibrado (lo sigo siendo ahora). Supongo que no tenía que dejarte escapar si habías llegado a conocerme tanto, al menos es lo que en parte necesito. No obstante, todo aquello ya ocurrió. Tan solo me queda destruir este pedazo de papel que había guardado como si la verdad más amarga me sirviera para cambiar. No sirve.

Tenías razón, “penica”.