en mis inicios...

"patético"

“Patético”. Es lo más suave que te han dicho.

Lo siento. Mi ‘flash-back’ personal me advierte que sobreactué demasiado, que uno puede ser así, pero no tanto. El afán por agradar a un público casi desconocido… la elegancia de que carezco, sumada a la falta de experiencia en estas representaciones… Quizá fuera por eso, porque me lo tomé como una representación, cuando esa mañana, nadie había comprado una entrada para ir al teatro.

Nunca antes había visto mi nombre asociado a adjetivos tan denigrantes.