en mis inicios...

víctimas de una perfección que no existe

El cementerio está ocupado por indecisos, víctimas de una perfección que no existe. Sin embargo, tú sigues a lo tuyo. Buscando la perfección que ni tan solo has soñado tener, recuerda que nunca te ha gustado vivir de los sueños, y no sería un buen momento para cambiar de costumbres. Despierta.

¿No te das cuenta? Has de darte una oportunidad. A ti. Porque tú eres el primero que necesita un chance para cambiar el rumbo. No puedes despedirte de una canción al escuchar cuatro simples compases. Nadie lo ha hecho contigo, o quizá, aquellos que lo hicieron en el pasado forman parte del resto de una división imperfecta con decimales de los que deshacerse.

Puedes echar mil cuentas, pero piensa en aquellos que no te dieron la espalda.