en mis inicios...

años detrás del espejo

La falsedad de tener un amigo que siempre quiera estar a tu lado y al que siempre has querido dar la espalda. Son esas extrañas contradicciones que tiene nuestra mente.

Llevas años detrás del espejo. Con el tiempo uno acaba acostumbrándose a aquel lugar. Una mañana, acompañado de una tenue oscuridad, te acercas a él, te mira, sabes que lo hace, pero no te importa porque todavía no es dueño de tu imagen. Es entonces cuando vuelves el cuerpo, lo rodeas y…

Un día más has convertido a tu imaginación en tu mejor espejo. Sabes que ella no te fallará: te perfila los detalles, te aclara las pupilas, te cubre algo más tu alopecia y te sonríe. Eres el rey. El rey de una corte imaginaria.

Sin confianza, tus imágenes son lo más reales para ti y lo más estúpidas para los demás. Piénsalo.